"Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo"
Ortega y Gasset
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Circunstancias
En la segunda guerra mundial había un matemático llamado Edward (edu para nosotros) que trabajaba pronosticando el tiempo. Pero no pasó a la historia por informar de anticiclones y marejadas con tendencia a marejadilla en el golfo de méjico. En realidad fue uno de los primeros tipos que habló de la teoría del caos, la cual plantea que ciertos sistemas dinámicos son muy sensibles a cómo son las condiciones iniciales, de forma que pequeñas variaciones en éstas traen consigo enormes diferencias en el futuro. De hecho nuestro amigo Edu también es conocido fuera de su barrio por ser el autor de la expresión “efecto mariposa”, algo que nos suena más, ¿verdad? Te contaré un ejemplo real del efecto mariposa y de ciertas “circunstancias”: un día empiezas a saber de la “consciencia de las costas, playas , acantilados del territorio de cuerpo”, en otro te recuerdan el valor del silencio, del caminar, del temblor involuntario de la mirada, de cómo nos desenvolvemos en países imaginarios, del “decalaje entre el pensar y el actuar” o de la paciencia o en todo hay luces y sombras. Lo mejor de todo es que alcanzas a comprendeder muchas cosas no sólo por tus palabras medidas y precisas sino también por tus imágenes. Y esto me lleva a recordar un pequeño poema de Tomas Transtömer, un escritor (creo que sueco) que desde hace más de veinte años y a raiz de una hemiplejia no puede hablar aunque sí puede escribir. En 1979 escribió “La plaza salvaje” y dice: “Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje. Parto hacia la isla cubierta de nieve. Lo salvaje no tiene palabras. ¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones! Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve. Lenguaje, pero no palabras.”
Algo así son algunas de tus circunstancias: huellas en la nieve que me gustaría conservar para no olvidar la importancia del silencio, de la pacienica o del equilibrio (entre otras cosas). He llevado algunas de tus huellas (sin tu permiso, claro está), tus circunstancias, hasta la altura de mis ojos.
PD: Mi vista alcanza algunas de tus miradas en “Tus fotos” (desluz.com). Edu tenía razón: el efecto mariposa.
2 comentarios:
Circunstancias
En la segunda guerra mundial había un matemático llamado Edward (edu para nosotros) que trabajaba pronosticando el tiempo. Pero no pasó a la historia por informar de anticiclones y marejadas con tendencia a marejadilla en el golfo de méjico. En realidad fue uno de los primeros tipos que habló de la teoría del caos, la cual plantea que ciertos sistemas dinámicos son muy sensibles a cómo son las condiciones iniciales, de forma que pequeñas variaciones en éstas traen consigo enormes diferencias en el futuro.
De hecho nuestro amigo Edu también es conocido fuera de su barrio por ser el autor de la expresión “efecto mariposa”, algo que nos suena más, ¿verdad?
Te contaré un ejemplo real del efecto mariposa y de ciertas “circunstancias”: un día empiezas a saber de la “consciencia de las costas, playas , acantilados del territorio de cuerpo”, en otro te recuerdan el valor del silencio, del caminar, del temblor involuntario de la mirada, de cómo nos desenvolvemos en países imaginarios, del “decalaje entre el pensar y el actuar” o de la paciencia o en todo hay luces y sombras.
Lo mejor de todo es que alcanzas a comprendeder muchas cosas no sólo por tus palabras medidas y precisas sino también por tus imágenes. Y esto me lleva a recordar un pequeño poema de Tomas Transtömer, un escritor (creo que sueco) que desde hace más de veinte años y a raiz de una hemiplejia no puede hablar aunque sí puede escribir. En 1979 escribió “La plaza salvaje” y dice:
“Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no lenguaje.
Parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.”
Algo así son algunas de tus circunstancias: huellas en la nieve que me gustaría conservar para no olvidar la importancia del silencio, de la pacienica o del equilibrio (entre otras cosas). He llevado algunas de tus huellas (sin tu permiso, claro está), tus circunstancias, hasta la altura de mis ojos.
PD: Mi vista alcanza algunas de tus miradas en “Tus fotos” (desluz.com). Edu tenía razón: el efecto mariposa.
Gracias Anónimo.
Un fotógrafo dijo que las fotos que no se ven no existen. Gracias por hacerlas vivir.
O revivir
Un saludo
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