Creo en la reencarnación. Creo que el alma puede instalarse en un nuevo cuerpo.
La esencia de un ser revoloteará sobre montones de vainas desocupadas y se posará finalmente sobre la elegida, o se precipitará fulminada por el disparo certero del destino sobre una funda al azar, no lo sé. Lo que sí sé es que será un nuevo cuerpo, distinto del anterior, con diferentes características, diferentes acciones y diferentes usos, con una nueva forma de ver, oír, tocar, sentir, el que recubrirá esa esencia. Será como cambiar las reglas del juego. No, como cambiar de juego. Y ese nuevo cuerpo influirá y modificará el alma.
Creo en la reencarnación. Pero no en la reencarnación tras la muerte. Creo en la reencarnación durante la vida.
3 comentarios:
i jo també.
y yo. Ya somos tres (de momento)
y pensando de otra forma... ¿Y qué me dices/decís de la "reanimación"? (haciendo de ánima el sinónimo de alma) ¿es posible que el mismo cuerpo sea habitado sucesivamente por dos o más almas distintas o por la misma que va cambiando, lenta o drásticamente, con el paso del tiempo? Imaginemos que ese algo que gusta de ver, oir, tocar, sentir... cambia, o cambia aquello que le gusta ver, oir, tocar, sentir... en y con el cuerpo compañero de días y noches... ¿qué debemos hacer entonces? ¿quién señala el camino a seguir? Vuelvo a leerte y ya encuentro la respuesta: "cambian las reglas de juego". Pues juguemos... hasta quedar exhaustos, como cuando de niños nos faltaba el aliento para todo lo que queríamos correr. Juguemos pues.
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